¿Tienes Plan… Financiero?
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Tienes una cita importante y te preparas delante del espejo. Lo haces con ilusión, pero con prudencia. Intentas mostrar tu mejor cara, pero sin pasarte: arreglarte demasiado puede ser tan malo como arreglarte demasiado poco…buscas ser tú mismo, y estás pensando qué vas a decir y cómo te vas a comportar, pero quieres dejar espacio a la espontaneidad…
Preparar el Plan Financiero de tu Start-up es como prepararte una cita. El Plan Financiero sitúa tu idea de negocio frente al espejo de la realidad económica, y tiene que servirte para que te sientas más seguro de ella, y para tener más probabilidades de seducir a socios, inversores o en general, financiadores como bancos o administraciones públicas.
Hacer un Plan Financiero consiste en destripar una idea de negocio para transformarla en números: estimar ventas (unidades y precios), concretar los recursos que necesitas (inversiones y gastos), hacer hipótesis de plazos de producción, cobro y pago, y, teniendo en cuenta los impuestos, proyectar los flujos de caja para averiguar cuál es tu necesidad financiera máxima.
Debes planificar con optimismo y con toda la confianza que te merece tu proyecto, pero con los pies en la tierra y siendo consciente de que mostrar unos números demasiado bonitos es perjudicial en dos sentidos: primero, porque te lleva a subestimar las necesidades financieras y, segundo, porque puede provocar que el inversor desconfíe del proyecto.
Las dos características básicas de un buen Plan Financiero son la robustez y la estresabillidad.
Un plan robusto es aquel que, aunque conteniendo muchas hipótesis, está apoyado en las variables adecuadas (que serán los Key Performance Indicators, KPI’s) y anclado a datos reales, y que deja espacio a los imprevistos o desviaciones. Algunos ejemplos de datos reales sobre los que fundamentar tu plan: precios de la competencia o precios testados en pruebas piloto, márgenes razonables, salarios de mercado, ratios sectoriales, condiciones habituales en cuanto a plazos, prácticas comunes de marketing y comisiones, referencias a ofertas y presupuestos reales, estadísticas, etc. Se trata de que cuándo el inversor te pregunte: “Por qué…?”, puedas contestarle.
Un plan estresable es aquel parametrizado de tal modo que las variables más importantes interactúan entre sí y son completa y automáticamente modificables para permitirnos hacer un buen análisis de sensibilidad y/o un mapa de escenarios (excel nos proporciona herramientas potentes y fáciles para generar este tipo de análisis). Se trata de que cuándo el inversor te pregunte: “Y si…?”, puedas contestarle.
No basta con que cuadre el balance. El Plan Financiero es un elemento clave de credibilidad de la empresa, y tiene que demostrar la cantidad y calidad del trabajo realizado por los emprendedores entorno al proyecto. Cuanto más robusto y estresable, mejor demuestra el potencial del negocio, el know-how del equipo y su grado de compromiso y entrega.
Una cita nunca sale como esperabas. Y en un Plan Financiero, la única hipótesis que siempre se cumple es que el Plan nunca se cumple (del todo). Pese a ello, el Plan Financiero es un instrumento imprescindible y valioso: por todo lo que aprendes mientras lo elaboras, por el marco de referencia que te proporciona para discutir con los potenciales inversores sobre el valor del la compañía, y, al mismo tiempo, porque a futuro se convierte en una herramienta clave de seguimiento de tu proyecto.
Más información: Eureka Startups.
Fuente: Eureka Startups.
