Deberes:

1. Defínete a tu mismo: No hagas un business plan de 20 páginas. ¿Quién demonios lo va a leer? ¿Vas a poder seguirlo al pie de la letra más de 2 semanas? Lo dudo. En vez de esto, trata de definir tu negocio en el marco actual. ¿Estás cambiando la industria con un nuevo y mejor enfoque? (Pista: lo deberías estar haciendo). ¿Quién exactamente se va a beneficiar con tu solución? Si es un nuevo producto o servicio, asegúrate que hay demanda. Un gran producto o servicio que nadie quiere es una gran pérdida de tiempo y dinero. Mixergy ofrecía un gran artículo relacionado con este tema.

2. Soluciones Existentes: Todo el mundo cree que está inventando algo que no existe. Es posible, pero por lo general es muy poco probable. Haz un poco de análisis. Investiga qué hay allí afuera, regístrate para ver cómo lo hacen. Aprende lo que funciona y lo que no funciona. A más cosas hayas visto, menos tiempo deberás dedicar a redefinir durante el diseño y desarrollo, lo que puede llegar a ser muy costoso.

3. Busca tecnología existente: Es probable, independientemente de cuál sea tu idea, que haya software de soporte flotando en la nube que puedas aprovechar e integrar, al menos en tu fase inicial (si debes crear una arquitectura nueva de tu plataforma que necesite 2 años, eso es otra cosa. Pero aún no has llegado a esta fase). Y algunos de estos softwares puede que sean de código abierto (es decir: gratuitos). Esta búsqueda va a permitir, con suerte, algo a lo que acogerse a tus proveedores.

Presupuesto y Selección de Proveedores.

4. Usa tu dinero en efectivo: Tu cuenta bancaria no debería estar sin fondos. Si lo está, para de leer este artículo, coge una tabla de surf y sal a relajarte. Para el resto de nosotros, la primera pieza del puzzle se basa en determinar qué es lo que puedes permitirte. En esta etapa no deberías considerar la posibilidad de Business Angels o Inversores de Capital Riesgo. Tampoco lo debería ser un préstamo muy grande del banco. Haz un presupuesto acorde con lo que tú y tus socios tenéis en el banco.

5. Seleccionar el socio digital correcto – paso 1: Busca una agencia cuya especialidad sea trabajar con startups (las hay). Pídeles presupuesto sobre sus proyectos más corrientes. Si el presupuesto de su cliente medio es 10 veces mayor al tuyo, seguramente no son el tipo de agencia que tu necesitas.

6. Seleccionar el socio digital correcto – paso 2: Asegúrate que la agencia que contratas está acostumbrada a ayudar a sus clientes con la visión tecnológica y sus planes de negocio sin cobrarles de más por ello. Muchas te ayudarán sin dudarlo, y pasarán tiempo contigo analizando tus necesidades, ayudándote a buscar una solución que encaje contigo y haciéndote una propuesta.

La Ansiada Perfección

7. Empieza sencillo: No te dejes deslumbrar. Es como cuando vas a comprar un coche. Empiezas por algo modesto, un Toyota Corolla por ejemplo. Una semana más tarde estás en el concesionario de Audi viendo si el modelo A8 full-equipe te servirá. Incluye las necesidades básicas que necesita tu producto y que son lo único que necesitas para salir al mercado. Una versión Alfa, Beta, lo que sea va a ser “suficiente”. Pero cualquier cosa que lances, asegúrate que está completo, aunque sea básico. Quieres 3 funcionalidades que funcionen, no 10 que vayan a medio gas.

8. Lanzamiento tranquilo: No cometas el error de dar a conocer a todo el mundo tu gran producto con notas de prensa y páginas de Facebook. Está en Beta ya que no está listo aún para recibir una gran masa de usuarios que lo usen. Guárdate el as en la manga de TechCrunch o TheNextWeb para más adelante. Si no le gustas a tu audiencia a la primera, estás perdido. Crea una fila y haz que la gente se registre para una invitación, lo que va a generar incluso más expectativa y sentido de anticipación.

9. Escuchar y probar: Si sigues la regla número #8, escogiste sólo a un pequeño grupo para hacer la prueba. Fuiste lo suficientemente humilde cómo para dejar probar esta primera versión a cambio de feedback. Esta es la parte difícil. Deberás escuchar atentamente con una oreja a lo que te digan. Steve Jobs no escuchaba con ninguna, pero tú no eres Steve Jobs, ¿verdad? Construiste tu producto con una visión y cierta demografía en la mente. Mantente fiel a éste principio. Haz que sea irremplazable para este grupo. Y no intentes contentar a todo el mundo, o nadie lo va a querer. Entonces, una vez hayas recopilado suficiente feedback y sepas cuales son los cambios que debes hacer, prueba varias versiones, mira cuál funciona mejor, y sigue con ella.

10. ¡Lánzalo ya! La cuestión en este punto es básicamente que aprendas que nada es perfecto. Los innovadores más exitosos son excepcionales en poner su ego a un lado y lanzar su producto al mercado. Escuchan, iteran y cambian el rumbo hasta que dan con su camino. Si esperas a que sea “perfecto” puede que nunca llegue o que alguien te pase la mano por la cara.

Más información: Eureka Startups.

Fuente: Eureka Startups.