Un mercado irresistible
1
/
1
El Reino Unido es un referente mundial en economía digital. Todos los indicadores sitúan a este país a la cabeza de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), con Londres como uno de los ecosistemas empresariales más dinámicos.
Según el último índice E-Gobierno que elabora la United Nations Public Administration Network (UNPAN), el Reino Unido es el tercer país del mundo cuya Administración proporciona mayor cantidad de información y servicios a sus ciudadanos a través de las tecnologías de la información y la comunicación. El gasto total del país en dicho sector alcanza los 173.000 millones de euros, de los que 22.000 millones corresponden a organismos públicos.
Si la Administración británica tiene ese nivel es porque la sociedad a la que sirve hace un uso exhaustivo, y creciente, de esas TIC. El 85% de la población (62,2 millones de habitantes) tiene acceso a Internet y más de la mitad de los hogares tiene tres o más dispositivos conectados a la red. Una red de banda ancha. El gobierno ha invertido casi mil millones de euros en conseguir que el 100% de los hogares disponga de ese tipo de conexión de aquí a 2017.
Con estos mimbres, el comercio electrónico progresa geométricamente. Según un estudio del Boston Consulting Group, dicho sector, que en 2010 contribuyó al 8,3% del PIB incrementará su peso hasta el 12,4% en 2016, alcanzando los 278.000 millones de euros. Estos porcentajes revelan una tasa de crecimiento de casi el 11% anual, la más alta del mundo, por delante de Corea del Sur (7,3%) y China (5,5%).
Los consumidores británicos realizan el 13,5% de sus compras a través de Internet frente al 7,1% de los alemanes, el 6,6% de los coreanos y el 5% de los estadounidenses. Se considera aún mayor el porcentaje de los que buscan información on-line y después se desplazan físicamente a la tienda para comprar.
Por otra parte, las descargas y el streaming de contenidos digitales aumentan significativamente. En 2012, las ventas de música on-line superaron por primera vez a las de cualquier otro canal de distribución y la venta de libros electrónicos representa ya el 12% de la facturación del sector editorial.
El consumidor británico gasta una media de 2.360 euros anuales en moda, viajes, música, cine y libros, lo que hace del británico el mercado minorista on-line de mayor crecimiento en Europa y solo por detrás de Estados Unidos, a nivel mundial, con 37 millones de compradores activos.
Más información: Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX).
Fuente: Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX).
