Para conseguir ese grado de protección frente a los riesgos de seguridad es imprescindible llevar un guion de ejecución que nos permita elaborar un plan completo de seguridad que se adapte a las necesidades de nuestro negocio. El primer paso para ello es elaborar lo que se conoce como un mapa de los riesgos que pueden afectar a nuestro negocio. Para ello, los pasos a seguir son:

1. Identificar las amenazas potenciales.

2. Estimar la probabilidad de que ocurran, dándoles un valor dentro de una escala. Por ejemplo, de 1 a 3 según lo consideremos “muy probable”, “probable” o “improbable”.

3. Identificar las vulnerabilidades que tenemos, y en su caso el posible impacto negativo, dando también un valor estimado en función de este impacto. Por ejemplo, en una escala de 1 a 5, según los daños que podrían generarse para el negocio de la empresa.

4. Para cada amenaza, multiplicar la probabilidad por su impacto, y obtener así una relación ordenada por importancia de los principales riesgos de la empresa.

El paso siguiente a este mapa de riesgos es establecer un listado de prioridades y definir las medidas o acciones a emprender para que los riesgos sean asumibles. Una vez hecho esto, la elaboración de un plan de contingencias, es decir, cómo vamos a protegernos de los riesgos que hemos analizado en el mapa de riesgos.

La seguridad en nuestro negocio es uno de los aspectos más importantes del mismo. Las amenazas digitales son cada vez más numerosas y además más sofisticadas y la prevención y la creación de un protocolo de actuación sobre esos riesgos es algo vital en una empresa del siglo XXI.

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Fuente: Emprendedores Unimooc.