1. Escuchar a la gente un poco demasiado

Es muy probable que te sorprendas por esto, ya que siempre se aconseja escuchar y seguir el consejo de la gente. Por supuesto que es bueno escuchar a la gente, pero pon una barrera cuando escuches a gente que lastime tu instinto emprendedor.

La realidad es que, como emprendedor, eres el único que entiende tus ideas. Ninguna otra persona entenderá nunca tu forma de hacer. Por ejemplo, si alguna vez trasmites tu idea a varias personas para que expresen sus pensamientos, si tienes mucha suerte, aproximadamente, el 70 % de ellos no le va ver sentido a lo que estás diciendo, mientras que alrededor del 30 % te apoyará. El 30 % de ellos no te apoyarán porque crean en tu idea, si no que te apoyarán porque simplemente creen en tus habilidades.

El caso de Elon Musk con Tesla es una buena manera de explicar esto. Cuando Tesla comenzó, la mayoría de la gente lo llamó una tontería. De hecho, aquellos de nosotros que no lo llamaron una tontería, en su mayor parte, sólo creíamos en sus habilidades. Y debido al hecho de que los seres humanos tienen la tendencia a creer que algo está mal, cuando la mayoría de la gente decía que era un error, Musk podría haber cedido y abandonado su proyecto. Pero se negó a escuchar y hoy, contra todo pronóstico, Musk ha construido un negocio rentable con Tesla.

2. Pensar que al convertirse en emprendedor vas a aumentar tu cuenta corriente

Este es uno de los conceptos más erróneos acerca de ser un emprendedor. Y sé dónde se origina. Tiene su origen en el hecho de que cada vez que queremos explicar el espíritu emprendedor, nos referimos a personas que han hecho miles de millones con ello. Lo he hecho en este post también con Elon Musk. Sin embargo, la verdadera razón por la que se habla de este conjunto de personas es que ellos son los que conocemos. La idea es no hacer creer que todos los emprendedores deben hacer mucho dinero.

Pero, por desgracia, esto ha hecho que la mayoría de los aspirantes a emprendedores fijen su atención en hacer mucho dinero, que es una de las grandes razones de muchos fracasos emprendedores.

Otra idea falsa que está estrechamente relacionada es la idea de que debes ganar más como emprendedor de lo que ganabas en tu último trabajo. Si bien esto es una buena meta para alcanzar, no debe ser la razón principal para querer convertirse en emprendedor. En mi opinión, lo que deberías hacer si contemplas convertirte en emprendedor es que tienes algo nuevo que ofrecer al mundo y que estás dispuesto a tomar responsabilidades según sea el resultado que se obtenga. Para el emprendedor del siglo 21, las grandes cantidades de dinero no deben ser su pasión subyacente sino la solución de problemas.

3. Odian el fracaso

Sí, sabía que me harías esa mirada. Así que voy a explicar esto en detalle.

La verdad es que la mayoría de la gente que odia el fracaso apenas sobreviven como emprendedores. He aquí cómo. En primer lugar, me gustaría dejar claro que lo contrario de odiar el fracaso no es “ser un amante de ello”. Para mí, todo lo contrario de odiar el fracaso es “no odiarlo”. Y estarás de acuerdo conmigo en que no odiar algo, es absolutamente diferente de que me encanta algo. En esencia, los emprendedores necesitan tener una actitud de no odio hacia el fracaso.

A continuación una experiencia personal para detallar más esto.

Mi pareja y yo, una vez empezamos un negocio de una mini boutique en la cual vendíamos principalmente camisas para hombres. En general, los hombres son unos locos de las camisas en mi comunidad y siempre están dispuestos a pagar bien por unas camisas bonitas. Así que mi pareja y yo pensamos que podíamos ser una fuente de camisas económicas, de calidad y las venderíamos a unos precios asequibles.

Fuimos capaces de ponernos de acuerdo con un proveedor que nos suministró camisas de calidad a un precio asequible. Sin embargo, no resultó bien. Así que terminamos con más de $ 1.000 en deudas. Esa cantidad es enorme cuando eres un adolescente y nunca había tenido mucha reserva de efectivo. Nos dolió, pero en realidad no odiamos que fallamos. En su lugar, nos aprovechamos de ello para aprender algunas lecciones y hoy, estamos mucho mejor, gracias a ese fracaso.

La cruda verdad es nadie que te diga que odias el fracaso es irreal. La triste realidad de la vida y de los negocios es que tienes que fallar de vez en cuando. Es el camino natural más eficaz que nos ayudará a crecer. No lo deberías odiar.

4. Pensar con que tener una gran idea se va a traducir en un gran negocio

He oído a mucha gente decir, "Para llegar a ser un emprendedor, sólo necesitas tener grandes ideas y pasión." Pero, en realidad, de las grandes ideas y de la pasión por sí sola no surgen grandes empresas. Mi pareja y yo tuvimos una gran idea al tratar de encontrar una manera de bajar los precios de las camisas. Pero, ¿Resultó un gran negocio? No lo fue.

Una gran idea no es nada más que un gran negocio en el papel. En el mundo real, es necesario añadir otros ingredientes para hacer un gran negocio. Por ejemplo, es necesario invertir en educación para uno mismo. También hay que trazar una estrategia de trabajo para evitar un mal momento (además de otros errores) como fue en mi caso. Tener una gran idea sólo es una buena herramienta para empezar, no es la herramienta definitiva.

5. Pensar que al ser emprendedor vas a disfrutar de más tiempo libre

Bueno, esto depende de tus objetivos. Sin embargo, si tienes la esperanza de construir un negocio que sea un caso de éxito en el futuro, entonces tienes que estar dispuesto a poner más tiempo de tu parte. Por supuesto, no es saludable, pero los emprendedores ambiciosos pasan hasta 14 horas de trabajo en sus negocios todos los días. No estoy tratando de decir que hay que invertir mucho tiempo. En cambio, pretendo hacerte saber es que la construcción de un negocio exitoso requiere mucho tiempo. Como tal, debes estar dispuesto a trabajar varias horas, por lo menos, para empezar, si es que quieres construir un negocio próspero.

Más información: Eureka Startups.

Fuente: Eureka Startups.