Internet ha hecho que todos estemos interconectados a todas horas desde cualquier lugar en el que te encuentres. Pero no es sólo la ventaja de estar en una comunicación constante, también puedes recibir información de temas de tu interés gracias a las cookies, que son herramientas que tienen un papel esencial para la prestación de numerosos servicios de la sociedad de la información que concentran la mayor inversión publicitaria, facilitan la navegación del usuario y ofrecen una publicidad basada en ocasiones en los hábitos de navegación (te aportan publicidad de lo que a ti te gusta). Esto no ocurre con los medios tradicionales, ya que la información que te transmiten es generalizada, es decir, son mensajes que tú recibes pero realmente no eres el target de ese producto o servicio (son mensajes que no son de tu interés). Internet lo que ha logrado es segmentar el público y conseguir así un mejor impacto de su publicidad.

Pero no todo son ventajas, puesto que todo esto conlleva a una obtención de datos relacionados con los usuarios que posteriormente podrán ser utilizados para servir publicidad o como base para el desarrollo de mejoras o nuevos productos y servicios en ocasiones gratuitos. La utilización de las cookies debe llevarse a cabo respetando siempre la privacidad de los usuarios. El usuario debe ser consciente de cuando se utilizan las cookies en una página web, siendo consecuente de su instalación y conocedor del destino de los datos que se están generando.

Para ello, entró en vigor una nueva regulación sobre cookies y comunicaciones comerciales cuyas obligaciones legales impuestas por la normativa son dos: el deber de información y la obtención del consentimiento.

El deber de información.

Los usuarios deben tener una información clara y completa sobre la utilización de los aparatos de almacenamiento y recuperación de datos y, sobretodo de los fines que se le va a dar a esos datos. Como también deberá estar de forma accesible y permanente la información sobre cómo rechazar el consentimiento y eliminar las cookies.

Obtención del consentimiento.

Para la instalación y utilización de las cookies se necesitará obtener el consentimiento del usuario, sino no podrá obtenerse información de dicha persona y sus hábitos de navegación. Deberá indicar haciendo clic en un apartado que ponga “consiento”, “acepto”, u otros términos similares. Siempre facilitándole una información clara y accesible sobre las finalidades de las cookies. En todo caso la mera inactividad del usuario no implica la prestación del consentimiento por sí misma.

Hoy en día, podemos controlar que conocen de nosotros en la red, sin embargo, aún sigue habiendo muchos usuarios que desconocen el concepto de las cookies y aceptan los términos sin conocer el funcionamiento de tales, y de su obtención y utilización de datos para ciertos fines.

Más información: UniMooc.

Fuente: UniMooc.