Los emprendedores son las nuevas estrellas de rock... Puede parecer exagerado, pero millones de personas participan de esta opinión, alimentada incluso por algunos emprendedores "mediáticos", por gurús de la inversión o creadores de empresas en serie que fomentan historias atractivas y sexys (quizá demasiado) sobre creación de nuevas compañías, facilidad para hacer dinero o para venderlas luego por cantidades millonarias. Algunos han bautizado esto como "pornoemprendimiento", una visión de la creación de empresas que casi nunca trata acerca del esfuerzo, los obstáculos o las posibilidades de fracaso. En nuestro país, hace ya tiempo que los programas de televisión protagonizados por emprendedores desaparecieron de la parrilla, a pesar de que este filón televisivo siga vivo en otros mercados: en Estados Unidos, MTV apuesta desde abril –para captar a un público joven interesado– por un reality basado en el emprendimiento –Trabajos que no apestan–, que habla de la alternativa creadora de empresas como solución al desempleo.

Los políticos ya no citan machaconamente en España las opciones de los emprendedores ni sus grandes oportunidades para salvar la economía. Los creadores de start up se han librado así de la responsabilidad no pedida de ser quienes deben solucionar el problema del paro. ¿Decae la moda del emprendimiento? Cabe preguntarse además si la ausencia de ruido y de showbussines en torno a este fenómeno tiene más consecuencias positivas que negativas.

Carlos Blanco, fundador y presidente en Grupo ITnet, empresa de que ofrece servicios de asesoramiento en Internet, desarrollo e implantación de soluciones para nuevas tecnologías, reconoce que "ha habido ruido hasta ahora, pero no tiene por qué ser malo. Es posible que haya servido para dignificar de algún modo la figura del emprendedor y que deje de ser visto como un bicho raro".

Blanco cree que lo que ha ocurrido realmente es que "se ha mezclado a verdaderos emprendedores con los autónomos, con una Ley de Emprendedores pensada para éstos últimos... Y al hacerlo, se ha provocado que muchos dejaran el paro para dedicarse a emprender. La cuestión es si se ha generado una burbuja… Y esto ocurre si se mezcla a quienes buscan autoempleo con aquellos que en realidad tienen entre manos proyectos escalables".

Elena Gómez del Pozuelo, emprendedora en serie y presidenta de la Asociación Española de Economía Digital (Adigital), explica que "mucha gente que opta por emprender cree que su idea ya vale dinero por sí sola, pero no basta con ello, porque lo difícil para el emprendedor es la búsqueda de financiación". Añade que es necesario demostrar que tu producto o negocio será rentable; que es viable y que puedes tener clientes: "Lo que significa esta vuelta a la realidad es que debemos a ser emprendedores de verdad y no pensar exclusivamente en dar el pelotazo. Es necesario concentrarse en vender y no pensar únicamente en cómo financiar tu proyecto".

Para Jaime Sanmartín, CEO de Adtriboo –una plataforma de habla hispana de generación de contenidos creativos##–, "el ruido más importante fue el que sirvió para despertar conciencias y darse cuenta de que es necesario emprender. Pero a quien se dedica verdaderamente a esto, el ruido le da igual". Añade que la supuesta moda sólo tiende a dar publicidad a las grandes historias, no a las que hablan de dificultad y de mucho esfuerzo. "El mercado hace la selección. Si te crees un programa de televisión y das el paso, probablemente no tengas éxito".

Javier Echaleku, consejero delegado de Kuombo, empresa de consultoría y desarrollo ecommerce, opina que "el boom ha sido motivado por políticos interesados en que nos pusiéramos a emprender, como receta contra el paro". Iñaki Arrola, fundador de Coches.com y socio de Vitamina K, coincide en que "los emprendedores ya no somos tan necesarios para los políticos. España va mejor y ahora sacan pecho con otras cuestiones. Cuentan con datos económicos positivos y ya no nos usan como salvadores de la economía".

Echaleku añade que "el hecho de haber generado la sensación de que emprender es fácil puede meter a mucha gente en problemas, porque no resulta tan sencillo. Si no tienes carácter emprendedor para luego ser empresario, es mejor no intentarlo".

Alvaro Cuesta, CEO de la lanzadera Sonarventures, también cree que "el emprendimiento ha pasado a segundo plano. Hasta hace poco era la excusa de los políticos para trasladar la responsabilidad de crear empleo a los creadores de start up". Distingue entre la burbuja de emprendimiento y la de emprendedores: "Existe la primera. Se ha dado una cultura del show bussines alrededor del emprendimiento".

Cuesta asegura que "se ha vuelto más a la economía real", y hace notar que en España hay el mismo número de aceleradoras que en Alemania: "El mercado terminará por cribar estas iniciativas y se verá cuáles son realmente sostenibles".

Arrola añade que "ahora hay más operaciones, pero más baratas, con una inversión promedio más baja. La moda hace surgir proyectos que se encuentran con la selección natural del mercado".

Cinco señales de que eres emprendedor

1.- Tu inconformidad y rebeldía. No eres de los que siguen patrones prefijados ni buscan las mismas soluciones que el resto. Sabes ver oportunidades donde otros sólo advierten problemas. Los retos te espolean en vez de frenarte. Valoras la disrupción y la ruptura, y tu propósito es crear algo que antes no existía, y eso empapa toda #la cultura de la organización que has creado o vas a crear.

2.- Tu reino no es de este mundo. Eso hace que quizá te aburras enseguida en trabajos y compañías 'tradicionales'. Tu misión es crear algo en lo que otros puedan inspirarse y contribuir. No eres de la clase de personas que se resigna a pasar ocho horas diarias en un trabajo que no le aporta nada o en una empresa que le frustra. #Estás dispuesto explorar las nuevas oportunidades #que se te ofrecen.

3.- Tu gran obsesión es poner a prueba tu proyecto, y tu esfuerzo personal y decidido es ganar experiencia en el sector que has elegido. Eres capaz de asociarte con expertos que conocen en profundidad la actividad que desarrollas y estás dispuesto a probar y refinar tu modelo. Sabes que el 60% de las ideas fracasa en los primeros tres años, y eso te lleva a contactar con gente real que está en tu sector y en tu mercado.

4.- Muestras un liderazgo visionario. Eres alguien con carisma capaz de guiar a tu organización. Y has ensamblado un buen equipo con habilidades diferentes: los que saben planificar, quienes pueden organizar y los expertos en vender. Sabes apoyarte en tus colaboradores y entiendes que no puedes hacerlo todo. No te obsesiona que tu gente cometa errores.

5.- Sabes que la sola pasión no basta. Te preocupas de rentabilizarla y tienes un plan que detalla cada aspecto de todo lo que pretendes conseguir. Calculas los objetivos a uno, dos y cinco años vista, estimando los costes y la forma de financiar tu nuevo negocio. Buscas consejo y te formas acerca de cuestiones que implican la creación de tu nueva empresa (impuestos o aspectos legales y fiscales).

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Fuente: Diario Expansión.