Boom emprendedor
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Si algo hemos reivindicado desde estas páginas es la necesidad de que exista una cultura emprendedora que impregne todos los ámbitos del país para poder afrontar con éxito la salida de la crisis y el futuro económico en general.
Ahora bien, en los últimos meses hemos pasado de la ausencia casi absoluta de noticias sobre emprendimiento a la sobreexposición o, a decir de algunos, hasta de cierto hartazgo.
El pasado 2013 fue el año del boom de los programas televisivos relacionados con el emprendedor, casi en paralelo al auge experimentado por los talent shows gastronómicos. Pero, curiosamente, mientras los segundos disparaban las audiencias, entre los primeros ninguno superó el 5% de share. Vimos nacer y morir Código Emprende, Tu Oportunidad (ambos de La 1.) Todavía permanecen en antena algunos menos mediáticos, como Emprende del Canal 24 horas, que ya va por la segunda temporada, Fábrica de ideas, de La 2, o y La incubadora de los negocios (Cuatro).
Además de las propuestas televisivas, también hemos visto proliferar espacios radiofónicos, secciones periodísticas o carreras deportivas, amén de los premios ad hoc, las incubadoras, las plataformas, los concursos profesionales o los encuentros y eventos especializados.
En definitiva, lo único que ha faltado esta última temporada es el “ponga un emprendedor en su vida”. Y ahora nos preguntamos: tanto ruido ¿es positivo? ¿Puede tener efectos negativos y que se difunda una imagen deformada del emprendedor? ¿Podemos estar ante una burbuja? ¿Es un boom bluf?.
El origen
¿Qué es lo que ha pasado para que se haya producido esta confluencia de propuestas? Para la gran mayoría de los consultados, está clarísimo: la situación económica en España ha empujado a muchas personas al autoempleo, como explica París de L’Etraz, director del Venture Lab de IE Business School, “ahora hay una cierta especulación con el emprendimiento: gente que está en el paro y se plantea emigrar o emprender” y el Gobierno quiere aprovechar esta tendencia de generación de puestos de trabajo, dando luz verde a una alternativa que, y ahí está el peligro de esta burbuja, no está sustentada sobre bases sólidas.
“La realidad es que el banco y el Estado tienen que crecer a la par para que el emprendedor tenga un apoyo normativo y financiero. Y si no es así, que no lo está siendo, podemos crear un gran desastre, un suicidio empresarial, porque no se han hecho los deberes”, afirma Edgar Barroso, profesor de Creación y Gestión de Empresa de EAE, consultor de Avertia Consulting y autor de There is gold inside you.
“Se están generando expectativas que inducen a la creación de empresas de forma un poco irresponsable cuando realmente no se dan las bases. Antes de promover tanto emprendimiento, es necesario promover más fondos para invertir en las nuevas ideas, en los proyectos y cuando tengamos más gente, será cuando realmente habrá posibilidades para crear emprendimiento real”, señala Alicia Coduras, directora de la cátedra de Fomento del Espíritu Emprendedor de la Universidad de Nebrija.
Y es que si en algo coinciden todos es en el gran peligro que puede derivarse de una mala interpretación del concepto emprendimiento, que haya gente que crea que todo se pueda poner en marcha y al final se genere una gran frustración por el fracaso empresarial que se una a la frustración del desempleo.
Más información: Revista Emprendedores.
Fuente: Revista Emprendedores.
