Compromiso social
1
/
1
El 90% de los 3.000 empleados de Grupo Sifu son personas con discapacidad. La empresa prevé facturar 40 millones este año.
La solidaridad bien entendida vende y los números de Grupo Sifu así lo demuestran: en 2013, el vigésimo aniversario de su creación, este centro especial de empleo cerró el ejercicio con una facturación de 38 millones de euros; 32 sedes repartidas por toda la geografía nacional; presencia en todas las comunidades autónomas; más de 1.000 grandes clientes, y 3.000 personas en plantilla. Y todo ello gracias a una filosofía muy especial: la integración laboral de personas con discapacidad en el sector servicios.
Lo más asombroso de este gran proyecto es que empezó casi por casualidad. “Hace 26 años yo tenía, junto con un socio, 16 estaciones de servicio. Mi hermano tenía una discapacidad y empecé a plantearme la posibilidad de integrar laboralmente a personas con discapacidad en la gasolinera para darles una oportunidad de autonomía. Comenzamos probando con un trabajador y resultó tan bien que enseguida nos fuimos animando, hasta que llegó un momento en que había 100 personas con discapacidad repartidas por las gasolineras”, recuerda Albert Campabadal, presidente y fundador de la compañía.
Alcanzado ese hito, se encontró con el problema de que ya no podía incorporar a más gente en las estaciones de servicio, “así que tenía que crear algo nuevo que me permitiese integrar a discapacitados y que yo pudiese gestionar de una forma más o menos sencilla. Así fue como nació Grupo Sifu hace 21 años, como servicios integrales de fincas urbanas: buscábamos comunidades de propietarios que quisiesen externalizar los servicios de portería, conserje, limpieza, jardinería. “Nosotros les facilitábamos al personal y nos encargábamos de toda la gestión”, añade.
Siempre hacia arriba
Las cifras de paro en este colectivo duplican la media nacional, pero en el caso de las personas con especiales dificultades (con más del 65% de discapacidad física, discapacidad psíquicas o enfermedades mentales graves), alcanza el 89%. Ellos, sin embargo, cuentan con una plantilla de 3.000 personas, de los que el 90% tiene alguna discapacidad y de ellos, el 25% corresponde al colectivo de especiales. Un colectivo que está presente en todas las áreas de la compañía, aunque hay determinados cargos “en los que priorizamos la profesionalidad de la persona, si bien es cierto que ante dos candidatos de similares características, siempre escogeremos al que tenga alguna discapacidad”. Lo mejor es que es una plantilla que no deja de crecer en cuanto a personal: sólo el último año han incorporado 500 empleados. Del buen hacer de Campabadal y de Grupo Sifu dan buena cuenta sus cifras, con una facturación que ha crecido de forma constante en los últimos años, especialmente en el último ejercicio.
Más información: Revista Emprendedores.
Fuente: Revista Emprendedores.
